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K- 128 EL MANTEL DEL VIENTO DEL NORTE = IPAR HAIZEAREN ZAMAUA



Texto: Daiji Kawasaki

Ilustración: Makoto Sakurai

Edad: A partir de 3 años




Temas: Fortuna, el esfuerzo siempre es recompensado, pobreza, hambre

Resumen: Hans va en busca de harina al granero como le ha ordenado su madre, pero al regresar el Viento del Norte sopla, y esparce la harina. Hans decide ir a la casa del viento a recuperar la harina. El viaje es largo y fatigoso pero el recuerdo del hambre le hace sobreponerse. Una vez en casa del Viento del Norte, éste le regala un mantel mágico que se compone cuando se le ordena. A su regreso, Hans hace noche en una posada donde el posadero le cambiará el mantel por otro. Su madre cuando Hans le enseña el mantel piensa que todo ha sido un sueño, pero Hans sabe que no, por lo que decide regresar de nuevo a casa del Viento del Norte. En su segundo viaje obtiene una oveja que da monedas de oro, pero el posadero vuelve a engañarle. En su tercer viaje, el Viento del norte le regala un bastón, quien apaleará al posadero hasta conseguir que éste devuelva el mantel y la oveja a Hans. Finalmente, con estos regalos Hans y su madre podrán vivir felices para siempre.

[Texto en castellano]

6 LÁMINAS

ISBN 978-4-494-07592-8

K-72 CAPERUCITA ROJA















Texto e ilustración: Kaela Asíain Urmeneta, Aroa Escujuri Fernández, Laura Saludas Echaurri y Uxue Tornos Sola. “Taller de cuentos” del C.P. San Juan de la Cadena. Curso 2002-2003 (Coordinado por Carmen Aldama y Reiko Furuno)

Edad: A partir de 5 años

Temas: aventuras, precaución, engaño, peligros

Resumen: Caperucita era una niña, amiga de los animales, a la que le gustaba mucho pasear por el bosque. Un día su madre le encargó llevar una cesta a casa de su abuela que estaba enferma, a la vez que le advertía no entretenerse en el bosque porque podía haber lobos. Pero Caperucita se entretuvo recogiendo flores y jugando con sus amigos los animales. De repente apareció el lobo, quien zalameramente le preguntó a donde iba, a lo que Caperucita respondió que a casa de su abuelita. Entonces el lobo corrió a casa de la abuela, y como la puerta estaba abierta entró, se la comió y se metió en su cama disfrazado con sus ropas. Mientras tanto Caperucita seguía recogiendo flores y jugando. Cuando por fin llegó a casa de la abuela, le dijo al lobo que le traía una cesta con pan, miel, pasteles y flores y le preguntó extrañada porqué tenía la voz tan afónica. El lobo respondió que porque estaba resfriado. ¿Y por qué tienes una boca tan grande? Porque te quiero comer, respondió el lobo, quien se la comió de un trago y se volvió a meter en la cama. Un cazador que había oído el alboroto fue corriendo hasta la casa, donde se encontró al lobo dormido y con una barriga enorme. Cogió unas tijeras y liberó a Caperucita y a su abuela de la tripa del lobo. Con la piel del lobo se hizo un abrigo y Caperucita prometió obedecer a su mamá en adelante y nunca más al lobo.

12 LÁMINAS

[CARPETA 4 C.P. SAN JUAN DE LA CADENA]

ENLACE AL CATÁLOGO DE BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE NAVARRA

K-67 CAPERUCITA ROJA













Texto e ilustración: Andrea Baranda Zugasti, Marina Doria García de Cortázar y Blanca
Urdín Muñoz

Edad: A partir de 5 años

Temas: aventuras, precaución, engaño, peligros


Resumen: Caperucita era una niña a la que le gustaba pasear por el campo e ir saludando a sus amigos. Un día su madre le encargó llevar a casa de su abuela una cesta. Para ir a casa de su abuela debía atravesar el bosque, donde se encontró al lobo, quien le engañó, al aconsejarle ir por un antajo que no era tal. El lobo llegó primero a casa de su abuela, se la comió y se metió en su cama disfrazado de abuela. Cuando llegó Caperucita, le preguntó extrañada porqué tenía las orejas, los ojos…tan grandes, a lo que el lobo respondía, que para oirle mejor, para verle mejor… y la boca tan grande, para comerle mejor. Y se la comió. Un cazador que había oído el alboroto acudió a la casa, donde encontró al lobo durmiendo la siesta, le abrió la tripa y rescató a Caperucita y a su abuela. Éstas invitaron al cazador a comer de la tarta que había traído Caperucita, le dieron las gracias y se despidieron alegremente.

12 LÁMINAS